Ahora vivimos en un mundo donde un pequeño grupo es muy rico, mientras que muchas personas tienen dificultades para llegar a fin de mes. La clase media se está reduciendo. Esto pone a nuestra democracia bajo presión. Cuando el dinero tiene demasiada influencia en la política, la sociedad se desequilibra. Pero es precisamente entonces que la gente puede levantarse y decir: esto podría ser mejor.